No deben representar más del 1% de las calorías
diarias
Por Sebastián Ríos
Redacción de la Nación
La Asociación Americana del Corazón de los
Estados Unidos, una de las sociedades médicas más
prestigiosas e influyentes del mundo, les ha declarado la
guerra a las grasas "trans". Estos ácidos
grasos de los que se vale la industria alimentaria para
la elaboración de buena parte de las galletitas,
panificados, snacks y golosinas que se ofrecen al consumidor
han demostrado que son perjudiciales para el corazón:
suben el colesterol malo y bajan el bueno.
En consonancia con lo propuesto por la Organización
Mundial de la Salud (OMS), las nuevas recomendaciones nutricionales
y de estilo de vida de la Asociación Americana del
Corazón difundidas ayer establecen que las grasas
trans -apodadas "grasas fantasma"- deben representar
menos del 1% de las calorías que consumimos.
"Si tomamos en cuenta que un adulto requiere un promedio
de 2000 calorías diarias y que cada gramo de grasa
contiene 9 calorías, podemos estimar en poco más
de 2 gramos la cantidad de grasas trans que una persona
puede comer al día", dijo a LA NACION el doctor
Alejandro Ugarte, jefe de la Sección Nutrición
y Diabetes del Cemic.
¿Cuánto es eso? Un paquete de papas fritas
de una de las principales cadenas de comida rápida,
por ejemplo, contiene 3,5 gramos de grasas trans, casi el
doble de la cantidad aceptada. Las barritas de cereal, por
su parte, contienen alrededor de 0,4 gramos de estas temibles
grasas, mientras que una porción de productos de
copetín (papas fritas, galletitas de queso) supera
los 2 gramos.
Y todo suma... Un estudio realizado hace un par de años
por el Programa Argentino de Prevención del Infarto
(Propia), de la Universidad Nacional de La Plata, determinó
que los chicos y adolescentes argentinos consumen entre
1,5 y 2,7 gramos al día de grasas trans.
A leer las etiquetas
Las grasas trans son aún más perjudiciales
para la salud cardiovascular que las grasas animales. Pero
¿cómo identificarlas? En la lista de ingredientes
de los alimentos envasados aparecen bajo el rótulo
"aceite vegetal hidrogenado" o "parcialmente
hidrogenado", pero pronto su injerencia en los productos
alimenticios podrá ser determinada aún con
mayor precisión.
"A partir del 1° de agosto, todos los alimentos
envasados van a tener que informar sobre su contenido de
grasas trans -comentó el doctor Sergio Britos, director
asociado del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil
(Cesni)-. La obligatoriedad de esta nueva reglamentación
está haciendo que muchas empresas alimenticias estén
disminuyendo la presencia de grasas trans de sus productos."
Así es como, completó el doctor Ugarte, "muchas
empresas están reemplazando las grasas trans por
otras sustancias, y hoy es posible encontrar en el mercado
productos panificados o galletitas sin grasas trans. Así
como tiempo atrás la presión científica
obligó a la industria a quitar la grasa de vaca de
la composición de panes y galletitas, hoy se está
produciendo una segunda reconversión que apunta a
sacar la margarina, que es la que contiene grasas trans".
En cuanto a las nuevas recomendaciones sobre nutrición
y estilo de vida de la Asociación Americana del Corazón,
otras de las propuestas son:
§ Limitar el consumo de grasas saturadas (presentes
principalmente en las carnes y en los lácteos) al
7% de la ingesta calórica diaria.
- Comer pescado al menos dos veces a la semana, y asegurar
una importante presencia de frutas y verduras en la dieta
- Evitar el consumo de bebidas y de comidas con agregado
de azúcar.
- No ingerir más de 2,300 miligramos de sodio diarios.
- Realizar al menos 30 minutos de ejercicio al día.
Fuente: www.lanacion.com.ar