Aunque su causa es aún desconocida, las estrías
están relacionadas con las modificaciones importantes
de peso. En la actualidad no existe ningún tratamiento
eficaz para hacerlas desaparecer.
Desde la Antigüedad, los defectos de la piel han sido
un motivo especial de preocupación para la mujer.
Las estrías se desarrollan como respuesta a determinados
factores: cambios hormonales, la pubertad o, incluso, forman
parte de la sintomatología de enfermedades concretas.
Sin embargo, a pesar de los estudios experimentales realizados,
en la actualidad no existe ningún tratamiento en
el mercado que consiga la curación de esta alteración
de la piel.
La causa clara de las antiestéticas estrías
es desconocida. Aparecen fundamentalmente en las personas
que sufren modificaciones de peso importantes, por el estiramiento
que debe sufrir la piel para adaptarse, como ocurre, por
ejemplo, durante el embarazo. Generalmente, aparecen en
las mamas, las caderas, el abdomen o los glúteos,
y son líneas rojizas de la piel que con el tiempo
se vuelven blancas y con apariencia similar a una cicatriz.
Aproximadamente, entre el 50 y el 80 por ciento de la población
sufre estrías, siendo especialmente frecuente a partir
de los 40 años, como manifestación normal
del envejecimiento. Sin embargo, algunas mujeres nunca llegan
a presentar estos defectos en la piel, y, según los
estudios publicados, parece que los genes ejercerían
un papel fundamental en este aspecto.
Para las mujeres, las estrías empeoran notablemente
su calidad de vida, porque en general son mujeres jóvenes
y con una vida activa en la que el físico es importante.
Los centros de estética y los laboratorios ofrecen
una diversidad de productos para mejorar y detener la progresión
de las estrías y, aunque los avances han sido notables,
en el momento actual no existe un tratamiento definitivo
para esta patología.
Los remedios caseros incluyen desde cremas oleosas hasta
la homeopatía. Los estudios más recientes
han evaluado la eficacia del láser y el ácido
glicólico y han demostrado que pueden conseguir mejorar
la apariencia física, pero no consiguen eliminar
definitivamente el defecto.
Los grupos de investigación actuales tratan de identificar
con precisión los factores que determinan la formación
de las estrías para poder desarrollar una terapia
óptima frente a ellos. En el futuro, la terapia génica
parece que ocupará también un lugar importante
en la prevención de las estrías.
Los avances científicos permitirán en un futuro
próximo evitar la aparición de las estrías,
lesiones cutáneas que empeoran la calidad de vida
de las mujeres y constituyen uno de sus principales complejos.
Fuente: ElPais.Es www.websalud.com
Virginia Jiménez - 22/05/2006