Realizar actividad física y cuidar la
alimentación puede reducir hasta cinco años
la edad biológica.
Ni promisorias cirugías ni milagrosas fórmulas
contra el paso de los años parecen lograr los efectos
antienvejecimiento de una sana dosis semanal de ejercicios
aeróbicos, de estiramiento, de equilibrio y de fuerza.
Es que, está demostrado, realizar actividad física
moderada tres o cuatro veces por semana permite que el organismo
alcance un equilibrio único: que la "edad"
del funcionamiento de nuestro cuerpo se corresponda con
la cantidad de años vividos.
Cuando ambas edades -la biológica y la cronológica-
se encuentran, ocurre un retraso natural del proceso de
envejecimiento.
"La forma de vivir más años es que las
enfermedades no ingresen en el cuerpo, y para ello la mejor
forma de luchar contra el paso de los años es con
el ejercicio físico y una alimentación equilibrada",
afirmó a LA NACION el médico español
Ramón Vila-Rovira, director del Instituto de Cirugía
Plástica y Estética Vila-Rovira, que funciona
en el Centro Médico Teknon, en Barcelona (España).
De visita en nuestro país para asistir al XVI Congreso
de la Federación Iberolatinoamericana de Cirugía
Plástica, que finalizó anteayer en esta ciudad,
el doctor Vila-Rovira presentó los resultados de
sus trabajos para retrasar el envejecimiento en más
de 500 pacientes realizados en los dos últimos años.
Para conocer la edad biológica de los pacientes
se les realizó una prueba antienvejecimiento, que
consiste en tomar muestras de saliva, orina y sangre para
procesarlas y obtener un esquema de los lugares más
vulnerables del organismo marcados a través de puntos
verdes, amarillo y rojos.
Esos puntos, que el paciente observa en pantalla junto
al médico, indican la severidad de la acumulación
natural del estrés oxidativo, es decir, el desequilibrio
entre la producción de radicales libres (oxidantes)
y la acción de las defensas naturales (antioxidantes).
A mayor estrés oxidativo, mayor velocidad de envejecimiento
y de aparición de enfermedades.
"Luego de tres meses de cuidar la nutrición
y de hacer ejercicio físico, ningún paciente
redujo la edad biológica menos de 5 años",
afirmó el especialista español, que recomendó
combinar tres veces por semana ejercicios de estiramiento,
entrenamiento del equilibrio, trabajos livianos de musculación
y ejercicios aeróbicos, como caminar, trotar o andar
en bicicleta, según la edad.
"Si sólo se piensa en correr, está mal
-dijo Vila-Rovira-. Tampoco hay que pasar el límite
físico que cada uno tiene, porque el ejercicio generaría
más estrés."
Una sesión ideal, para el experto, tendría
que incluir: 30 a 40 minutos de caminata o trote suave,
10 minutos de una rutina de musculación con peso
ligero y 10 minutos de ejercicios de estiramiento, que deberían
repetirse varias veces al día.
Alimentos contra los años
Claro que no se puede esperar todo del ejercicio físico.
Otros hábitos, como la alimentación y el cigarrillo,
conspiran contra nuestra edad biológica. "Es
definitivo: si uno quiere vivir más y mejor, el cigarrillo
hay que abandonarlo", sentenció Vila-Rovira.
En cuanto a la comida, el experto insistió en el
concepto de "alimentación equilibrada",
en lugar de dieta restrictiva. "No se trata de comer
sólo lechuguita y un trocito de algún tipo
de carne, sino de aprender a comer de todo y en las porciones
adecuadas -insistió-. Si uno se pasa un día
con una comida, todo consiste en saber cómo contrarrestar
ese aumento de calorías."
Esta buena educación alimentaria incluye: respetar
las cinco comidas diarias, comer cada dos horas, no ingerir
cantidades mayores que las que necesita el cuerpo, tomar
agua durante todo el día para hidratar las células
y aumentar el consumo de verduras y frutas.
"El estrés oxidativo es un indicador de enfermedad.
Las células se van cansando a lo largo del día
y de los años y, en definitiva, son las que sufren
y se lesionan cuando no se las trata bien", señaló
Vila-Rovira.
Entre los pacientes a los que se les realizó la
prueba de evaluación del estado de envejecimiento,
que en España cuesta 100 euros (alrededor de 370
pesos), el punto más débil era el estómago:
el 80% tenía estrés digestivo. En segundo
lugar, el más afectado por el paso de los años
era el aparato circulatorio.
Y a los tres a seis meses posteriores, el 100% de esos
pacientes que realizaron ejercicio físico y cuidaron
la nutrición habían reducido el nivel del
estrés oxidativo.
"El antienvejecimiento es, en definitiva, una medida
de prevención de la enfermedad, ya que todo este
trabajo parte de un paciente sano. Cuando esto no es así,
la persona debe ir al especialista correspondiente para
el tratamiento más adecuado", concluyó
Vila-Rovira.
Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION
Las cuatro claves
Flexibilidad
-La flexibilidad física es uno de los componentes
de un programa de entrenamiento para retrasar el envejecimiento.
Realizar 10 minutos de ejercicios de estiramiento ayuda
a lograrla.
Fuerza
-Otra clave es trabajar la fuerza muscular, mediante una
rutina de trabajo de musculación con una sobrecarga
ligera, según la edad. Se recomienda realizar 10
minutos de este tipo de ejercicios.
Capacidad aeróbica
-Los ejercicios aeróbicos, como caminar, andar en
bicicleta, trotar o correr durante 30 a 40 minutos, mejora
la salud cardiovascular al aumentar la capacidad del corazón
y del sistema vascular para transportar oxígeno al
organismo.
Nutrición y descanso
-Para revertir el envejecimiento, se recomienda cuidar la
alimentación, beber agua durante todo el día
para mejorar la hidratación celular y dormir de 6
a 8 horas diarias sin recurrir a la ayuda de fármacos.
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