Los ácidos grasos omega
3 pueden influir en el estado de ánimo y en el comportamiento
Según un estudio norteamericano, los ácidos
grasos poliinsaturados omega 3, propios del salmón
y otros pescados azules, pueden influir en el estado de
ánimo y en diversas manifestaciones del comportamiento.
Jorge Manzarbeitia - 20/03/2006
Los ácidos grasos poliinsaturados omega 3 pueden
influir en el estado de ánimo y en diversas manifestaciones
del comportamiento.
Estas son las conclusiones de un estudio realizado por investigadores
de la Universidad de Pittsburg, presentado en el Congreso
de Medicina Psicosomática de Estados Unidos. El trabajo,
llevado a cabo en 106 voluntarios sanos, demostró
que los individuos que tenían niveles más
bajos de ácidos grasos omega 3 séricos, referían
con mayor frecuencia síntomas de discomfort mental,
como tristeza, impulsividad o expectativas vitales negativas.
Sin embargo, los que tenían niveles altos tendían
a manifestarse más satisfechos y animados.
Los investigadores mantienen desde hace años la
hipótesis de una posible vinculación entre
niveles séricos (en sangre) de ácidos grasos
poliinsaturados omega 3 y ciertos cuadros psicopatológicos
como esquizofrenia, trastorno bipolar, abuso de tóxicos
y déficits de atención.
Si bien no está demostrado que la ingesta de alimentos
ricos en estas sustancias, como salmón y otros pescados
azules, redunde en una mejora del equilibrio psíquico
de una persona, si que ha abierto una puerta en un campo
enormemente interesante.
Importancia de la dieta
Las variaciones del estado mental relacionadas con la dieta
se han intentado realizar desde hace mucho tiempo. Así
se ha supuesto que las personas que ingerían mayor
cantidad de carnes rojas tenían un estado de ánimo
más irascible y una mayor irritabilidad y agresividad
general.
Por otro lado las dietas ricas en ácidos grasos
poiliinsaturados se han correlacionado con descensos en
las cifras de presión arterial y beneficio del perfil
de lípidos.
Con estas recomendaciones hay que ser muy cautos y algo
a tener presente es que la dieta debe ser equilibrada y
nunca excesivamente rica en calorías. No es extraño
que la población, al considerar que ingerir ciertos
alimentos está haciendo una dieta sana, desconocen
que están incrementando de forma peligrosa la cantidad
de calorías con la consiguiente ganancia ponderal
y posibilidad de desarrollo de obesidad o síndromes
de insulina resistencia. Por ello, está muy bien
sustituir ciertos alimentos "insanos" por otros
sanos pero, eso sí, sin abusar de ellos.
A la espera de tener conclusiones más fiables, debemos
recordar que la dieta equilibrada y hasta ahora la que se
ha mostrado más sana es la que clásicamente
se ha consumido en nuestro país, rica en verduras,
frutas legumbres cereales y pescado.
FUENTE: el pais.es - web salud